A eso es a lo que los papás dicen que me dedico ahora: a hacer una detrás de otra.
Pero es que no entienden que hay tantas cosas nuevas por descubrir que soy incapaz de estarme quieto.
El otro día, invesigando por la casa, descubrí unas ramas que había en una esquina en la entrada. Yo no sabía para qué servían (luego me explicaron que eran de adorno) así que decidí tirarlas y usarlas de tambor.
¡Menudo rato más divertido pasé hasta que me descubrieron!
PSICOMOTRICIDAD EN LA SALA DE ANA SAMITIER
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Hola familia:
El pasado 21 de abril, tuvimos la suerte de poder realizar una de nuestras
sesiones de psicomotricidad en la sala de Ana Samitier. Ana, qu...
